Nicholas Mirzoeff comienza Una introducción a la Cultura Visual con la frase "La vida moderna se desarrolla en la pantalla", y debo admitir que estoy completamente de acuerdo con esta afirmación. La televisión, la computadora y los celulares han copado la vida diaria de las personas que habitan este planeta, relegando casi por completo a la cultura escrita, la cultura de los libros en papel, el correo postal, hasta las llamadas desde un teléfono fijo han pasado a ser mensajes de textos cada vez más breves.
La experiencia del ser humano en general, y de los jóvenes en particular es absolutamente visual, ya que ahora esta tecnología esta al alcance de cualquiera interesado en poseerla.
Ahora, dado el gran avance globalizado de la tecnología, se ha utilizado a la cultura visual como un objeto de estudio, interpretándola como parte de la vida cotidiana. Es así como todos nosotros (y me incluyo) somos absorbidos por el inmenso e inacabable mundo del Internet, por ejemplo, al que utilizamos para jugar, leer, investigar, recabar información, ver películas, escuchar música, o compartir imágenes.
Siguiendo a Mirzoeff, quien es el eje central de esta entrada, la cultura visual nos acerca a la experiencia visual de la vida cotidiana; el mundo es una imagen, que busca formas para trabajar dentro de la nueva realidad.
Aquello que constituye a la cultura visual no se encuentra definido por el medio, sino por la interacción entre el espectador y lo que observa. Es el espectador quien le da importancia a la imagen que aparece ante sus ojos; puede que el medio tenga algo de influencia, pero es quien lo observa el que lo legitima ante sus ojos. Asi, vemos toda clase de cosas, imagenes de diversas procedencias y distintos tratamientos de las cuales nos apropiamos, haciendolas parte de nuestro entorno.
Durante los siguientes días, les mostraré mi entorno, lo que me identifica, lo que muestra quién soy y me hace parte de este enorme momento histórico denominado "Cultura Visual".

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